El Parque Provincial Tupungato protege un ambiente de Alta montaña, en las montañas de los cordones Frontal y del Límite de los Andes Centrales de la provincia de Mendoza.

Los grandes cerros de este territorio son el volcán Tupungato, con 6550 metros la segunda montaña de Mendoza; el cerro Negro Pabellón, máxima elevación del cordón Frontal (no el Plata, como erróneamente indican los mapas argentinos); el cerro Polleras, una montaña remota y salvaje; más al norte los nevados del Plomo y Juncal.
El Alto del Río Blanco y el Gemelos marcan el extremo norte del Parque, ya cerca de Las Cuevas.
Las alturas precisas de las montañas son un tema de controversia. En la cartografía chilena, que se acepta como más moderna, ni el Polleras ni el Juncal pasan los 6.000 metros.
El Parque incluye los mayores reservorios de hielo de la cordillera mendocina: el sistema de glaciares del Plomo. Comprende los ventisqueros de los nevados Plomo y Juncal, cordón de Chorrillos, Alto del Río Blanco, León Blanco y las grandes corrientes de hielo Alto del Plomo y Bajo del Plomo. A través del río de este nombre, constituyen el principal caudal del río Mendoza y tienen una importancia preponderante para el principal oasis mendocino.
Un avance o "surge" del Glaciar Grande del Nevado causó el dique de hielo que embalsó el río Plomo en 1934, y que cedió de golpe causando un aluvión río abajo. Dejó 14 muertes, muchos daños materiales e interrumpió el tren a Chile por una década.
En 1985 se repitió este fenómeno, pero el dique desaguó por sí mismo.
Actualmente, 30 años después,es muy notorio el retroceso de este glaciar; el hielo sólo se ve a varios kilómetros del lecho del río Plomo, y en su lugar quedó una inmensa morena.

Dentro del Parque también está uno de los grandes valles vírgenes de la cordillera, el del río Tupungato superior. Allí se puede caminar días sin encontrarse otra presencia que flores de montaña y abundante vida silvestre.
Límites
El Parque Provincial Tupungato fue creado en 1985, por ley 5026, con 120.000 hectáreas. Quedó afuera la desembocadura del río Tupungato, en Punta de Vacas, para el "proyecto hidroeléctrico Cordón del Plata", que no se concretó. |
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Actualmente no existen infraestructura de servicios ni guardaparques dentro del Parque. No cuenta con servicio médico ni para evacuaciones.
Accesos
Los dos accesos públicos al Parque Tupungato desde Argentina son dos. Por el norte, desde Punta de Vacas (Luján de Cuyo), itinerario natural y con un desnivel muy gradual pero que actualmente implica un largo rodeo, por un derrumbe.
Por el sur desde el valle del río Tunuyán. Para esto hay que pasar el Portillo Argentino y luego remontar un caos de morenas hasta el paso Tupungato-Tunuyán, un plateau de hielo surcado de grietas a 5.000 m de altura.
El departamento de Tupungato cuenta con un acceso directo a la ruta normal del volcán, que usa la mayoría de las expediciones. Pero requiere solicitar permiso de ingreso al Ejército y a campos privados. Parte de la confluencia de los ríos Santa Clara y Las Tunas.
Región Plomo Juncal

La confluencia de los ríos Tupuingato y Plomo es la puerta de acceso a la región del Plomo-Juncal. El mundo de hielo y picos que se abre en este rincón de la cordillera es tan remoto y poco visible desde fuera de este valle que las expediciones desde la Argentina en los últimos 50 años se cuentan con los dedos de las manos.
Historias
El dos de agosto de 1947 un avión militar británico adaptado a vuelos comerciales desapareció mientras cruzaba los Andes, rumbo a Santiago de Chile y con 11 personas a bordo. Durante más de 50 años, la falta de información certera dio lugar a historias y leyendas sobre el "Stardust" y su cargamento.
En enero de 1998 dos andinistas de Bahía Blanca comenzaron a reemplazar los mitos con evidencias tan concretas como un motor Rolls-Royce de 12 cilindros, incrustado en la falda del volcán Tupungato. Luego el montañista Alejo Moiso y militares del regimiento de Tupungato, determinaron que los restos diseminados en una morena a los pies del glaciar Este del Tupungato pertenecían al AVRO Lancastrian III -bautizado “Star Dust”-, de la British South American Airways (BSAA).
Tras una investigación, la la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil de la Argentina emitió la siguiente conclusión:
Ese 2 de agosto el Star Dust “impactó contra la montaña al descender entre nubes, sin contacto visual con el terreno, por un error de navegación debido al desconocimiento en 1947 de la evidencia de la ‘corriente de chorro’ (jet stream, vientos de hasta 200 km por hora).”
El escritor inglés Jay Rayner realizó también un libro sobre el caso, llamado "Stardust Falling", que derriba las fábulas sobre un sabotaje al avión o un cargamento de alto valor. |