La Laguna del Diamante es un espejo de agua de intenso color turquesa, a los pies del volcán Maipo y en el centro de una gran caldera volcánica a 3.230 metros de altura. Desde 1995 es una reserva natural provincial, que protege flora y fauna de alta montaña y el importante reservorio de agua dulce de la laguna.
Abandonar el asfalto en Pareditas para tomar el camino de montaña que sube hacia el oeste es entrar a un mundo de paisajes y de historias, que se van desgranando a medida que el vehículo trepa hasta 3.600 metros, la cota máxima antes de descender al anfiteatro gigante de esta laguna altoandina. Cada curva puede deparar sorpresas como un grupo de guanacos curiosos o el vuelo rasante de un cóndor, y las vegas de los arroyos invitan a detenerse para disfrutar de la armonía del lugar. El viaje y un suculento almuerzo de campo en las nacientes del río Diamante hacen de la travesía un programa en sí mismo, ideal para una jornada.
Una vez allí, la altiplanicie que rodea a la laguna es un marco perfecto para travesías a pie o a caballo. La laguna y los picos que la rodean forman un escenario impactante y el volcán Maipo ofrece una de las ascensiones más bellas de los Andes Centrales. Los registros oficiales le atribuyen una altura de 5.323 metros, aunque mediciones más actuales lo acercan a los 5.200 msnm.
Para pescar es necesario adquirir un permiso en el puesto de guardaparques. Para todas las actividades hay que tener en cuenta el riguroso clima de alta montaña de la zona, que suele ser muy ventosa.
El nombre Laguna del Diamante se debe a que el reflejo del Maipo en el azul profundo del espejo de agua forma la imagen de una piedra preciosa. Esta visión poderosa es el corazón de este sitio encantado.
Geología
Lo que es actualmente una laguna de hasta 70 metros de profundidad y heladas aguas de deshielo fue hace milenios un caos de fuego, explosiones y roca ardiendo. Los geólogos estiman que a comienzos del período Cuaternario se produjo el colapso de una enorme “caldera volcánica” de 14 a 17 km de diámetro, que dio lugar a la depresión donde luego se formó la laguna. La formación del Maipo, un estratovolcán construido en capas sucesivas, es posterior.

La Laguna se alimenta de aguas de deshielo y constituye las nacientes del río Diamante. Posee una superficie de 1400 has, su profundidad máxima es de 70 m y la media de 38 m. Constituye una espectacular reserva de agua dulce de aproximadamente 517 millones de m3.
Características Ecológicas:
Las especies vegetales y animales demuestran notables adaptaciones a la vida en la alta montaña, y su hábitat alcanza los 3500 metros de altitud.
La vegetación predominante es un matorral subarbustivo, muy abierto y bajo. Esta formado por leña amarilla y yareta con pastizales de huecú (pasto de montaña)

La reserva protege amplias áreas de veraneo de grandes manadas de guanacos que migran de regiones mas bajas.
También se pueden avistar zorros y, con suerte, el huidizo roedor "tunduque".
Existen numerosas especies de aves entre las que se destacan el cóndor -la mayor ave voladora del mundo- y el cauquén, especie de ganso silvestre, además de jilgueros, dormilonas, remolineras y agachonas.
Hacia los sectores mas bajos se encuentran suri cordillerano (choique, o ñandú petiso).
Patrimonio cultural
En el entorno de la Laguna del Diamante, se tiene registro de la ocupación del espacio por cazadores recolectores desde hace al menos 1400 años. Esta ocupación se realizaba en los meses de verano.
La zona del río Diamante posee una gran importancia desde el punto de vista cultural, ya que hasta la llegada de los españoles, este río funcionaba como un limite natural entre dos grupos: los agricultores como los Huarpes al norte del mismo y los cazadores recolectores Puelches Chiquillanes al sur. Una de las principales actividades era la caza del guanaco, tanto para el consumo interno como para el intercambio en forma de charqui con las poblaciones que habitaban el llano a ambos lados del macizo andino.
Las especies vegetales mas usadas habrían sido las yaretas u otros arbustos que a pesar de su pequeño tamaño proveían de leña a los pobladores.
Todos los pasos cordilleranos han tenido gran importancia para las relaciones comerciales con Chile, desde la época prehispanica hasta la actualidad.
Podemos decir que la cordillera de los andes no representaba un limite natural.
La Laguna del Diamante está situada a 210 kilómetros al Suroeste de la ciudad de Mendoza, en el departamento de San Carlos y sobre la cordillera de los Andes. |
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Se accede por la Ruta 40. Desde la ciudad de Mendoza son 120 km de asfalto hacia el Sur, hasta la localidad de Pareditas. Desde allí se recorre un tramo de unos 100 km de tierra en regular estado, con pendientes empinadas y una altura máxima de 3600 m.
Los valles intermontanos y las vegas permitieron que la ganadería- Principal base económica hasta finales del siglo XIX- pudiera trasladarse hasta el otro lado de la cordillera.
Este transito dio lugar a la aparición del oficio del arriero, hoy tan arraigado a la tradición local. Estos eran los conocedores de los pasos y sendas por donde se trasladaba el ganado para ser vendido en Chile.

Héroes y tragedias
El 13 de junio de 1930 un avión de la "Compagnie Générale Aeropostale" que cruzaba los Andes, desde Santiago de Chile hacia Mendoza, enfrentó un temporal sobre la cordillera. El piloto, Henri Guillaumet, conocía la zona; había inaugurado esa ruta junto a otro pionero francés, Jean Mermoz. Sopesó la intensidad de la tormenta y la potencia del Potez 25 y desechó el cruce que seguía las vías del Ferrocarril Trasandino -por Las Cuevas-, buscando un paso más hacia el Sur. Volaba a 6.500 metros de altura cuando una corriente descendente lo precipitó entre las nubes, 3.000 metros más abajo. A ciegas y con la muralla de las montañas peligrosamente cerca, debió realizar un aterrizaje forzoso en la Laguna del Diamante, en medio de una tempestad de nieve.
El accidente movilizó a la opinión pública argentina y generó un gran operativo aéreo para tratar de encontrar al piloto perdido. También llegó al país el escritor y aventurero Antoine de Saint-Exupèry, en ese entonces jefe de Tránsito de la Compagnie Générale Aeropostale (que luego fue Air France). Pero no se logró ubicar a Guillaumet.
Con el correr de los días las esperanzas se fueron apagando y la búsqueda se dio por concluida. Pero el jueves 19, Juan García, un adolescente que cuidaba chivos en el puesto de sus padres, divisó una figura vestida en forma extravagante que gritaba palabras extrañas. Fue el punto final de una hazaña. Tras pasar seis días caminando en las duras condiciones del invierno cordillerano, Henri Guillaumet logró salir de la trampa por sus propios medios.
La lucha del bravo piloto fue más tarde narrada por Saint Exupéry en el libro “Tierra de hombres”, que hizo célebre la frase de Guillaumet: “Lo que salva es dar un paso, más otro paso, es siempre el mismo paso que uno recomienza”...
Tragedia de los Baqueanos
En agosto de 1953 tuvo lugar la página más negra de la laguna. Una comisión militar de 52 hombres se disponía a realizar maniobras de reconocimiento de hitos limítrofes y ascensiones en la zona. El oficial al mando y novato en la montaña desconoció las sugerencias de los baqueanos y se internó rumbo al norte de la laguna, a pesar de que el calor anunciaba la inminente entrada de un temporal. Al día siguiente la tormenta encontró a la comisión dividida en tres patrullas; en el intento de replegarse encontraron la muerte 21 militares y 2 gendarmes, a causa del frío y el agotamiento.
El oficial a cargo, el entonces teniente Heldo Borzaga, quedó bajo los cuerpos y sobrevivió, aunque sufrió amputaciones. Luego llegó a general, fue agregado militar en Estados Unidos y falleció hace algunos años.
La leyenda
En los días posteriores a la tragedia tuvo lugar la penosa tarea de rescatar los cuerpos, que se colocaron en el refugio Alvarado, antes de su traslado a Mendoza. Cuentan los que cuentan que aún hoy se pueden percibir ruidos lúgubres en el refugio, actualmente utilizado como ingreso a la reserva y base de Guardaparques
PUESTO LOS TOLDOS
A 130 km de la Ciudad de Mendoza hacia el sur, en el departamento de San Carlos y sobre la Vieja Ruta 40, se encuentra el paraje La Isla, formado por los Arroyos Yaucha y Gateado. Desde aquí comienzan nuestras Cabalgatas Andinas, hacia el Puesto Los Toldos.
El Puesto Los Toldos es una vieja casa de campo, ubicada al pie de la Cordillera de Los Andes. Hacia el oeste nos deslumbran las alturas del cordón montañoso, que cobija en un recodo la añosa arboleda del puesto, y hacia el este las grandes extensiones de campo se pierden en el Valle de Uco.
El Puesto Los Toldos se construyo a principios de 1900. Desde esa época se utiliza como "veranada" (lugar donde se lleva a pastorear los animales durante el verano). También era utilizado por los baqueanos que llevaban grandes arreos de ganado en pie a Chile. Hoy es común ver sus corrales de piedra llenos de animales, que se juntan durante las recogidas (la junta anual de todo el ganado del campo, para marcar y señalar terneros). En esta tarea, los gauchos demuestran sus destrezas y habilidades.

La familia Pacheco es anfitriona de la Isla y Los Toldos. Son gente de campo, dedicados a la crianza de ganado. Son descendientes de los primeros pobladores de la localidad de Pareditas; tienen el orgullo de ser la quinta generación nacida en esta tierra.
Su amabilidad, sencillez y calidez humana, hacen que vivamos momentos muy gratos en su compañía. Son defensores de las tradiciones gauchas y han desistido de las comodidades que brinda la ciudad para seguir viviendo en el mismo lugar que sus abuelos, porque aman su tierra y su historia. |